María Rivero de Martínez, la Maestra Maruja de Las Tejerías
La vida de quienes dedican su existencia a la enseñanza deja una huella imborrable en la memoria de los pueblos. En Las Tejerías, uno de esos nombres que permanece con respeto y cariño es el de María Rivero de Martínez, conocida afectuosamente como la “Maestra Maruja”, educadora ejemplar que entregó 28 años de su vida a la formación de generaciones de niños y niñas tejerieños. Su vocación, disciplina y amor por la educación contribuyeron al crecimiento de hombres y mujeres que hoy ocupan importantes espacios en la vida regional y nacional.
María Rivero de Martínez nació el 24 de mayo de 1941 en Chaguaramas, estado Miranda. Es hija de Luis Efraín Rivero y Paula Valenzuela. Llegó a Las Tejerías en el año 1951, comunidad donde desarrolló gran parte de su vida y dejó profundas raíces humanas y educativas.
Realizó sus estudios primarios en la Escuela Rafael María Carabaño y posteriormente en el Grupo Escolar Jacob Pérez Carvallo, ambas instituciones de Las Tejerías. Motivada por su deseo de servir a través de la enseñanza, continuó su formación académica en Caracas, en el Patronato San José de Tarbes, donde obtuvo el título de maestra normalista en el año 1962. Durante su preparación profesional realizó sus pasantías docentes en la reconocida Escuela Experimental Venezuela de Caracas.
Su labor educativa comenzó en la Escuela Estadal Nº 71 de Tiara, donde ejerció desde 1962 hasta 1970. Más tarde trabajó en la Escuela Madre María de San José de Los Jabillos entre 1970 y 1975. Finalmente, desempeñó una destacada trayectoria en el Grupo Escolar Jacob Pérez Carvallo desde 1976 hasta 1990, institución en la que culminó su carrera profesional al ser jubilada por la Gobernación del Estado Aragua.
En el ámbito familiar, contrajo matrimonio con el señor José Martínez, formando un hogar del cual nacieron sus cinco hijos: Daniza, Dickson, David, Darol y Danira.
A lo largo de su trayectoria recibió reconocimientos y homenajes por parte de las instituciones educativas donde trabajó, así como de la Alcaldía y el Concejo Municipal del Municipio Santos Michelena, en agradecimiento por su invaluable dedicación a la enseñanza y formación de niños y niñas que más tarde se convertirían en ciudadanos útiles para el país.
Además de su labor docente, la Maestra Maruja ha mantenido una activa participación en las tradiciones religiosas y culturales de la comunidad. Ha colaborado en los rosarios familiares junto a las damas de la comunidad y ha participado en la elaboración de la Cruz de Mayo con vecinos y vecinas, contribuyendo así al rescate y preservación de las costumbres populares de Las Tejerías.
La historia de María Rivero de Martínez representa el ejemplo de una mujer comprometida con la educación, la familia y las tradiciones de su pueblo. Su legado permanece vivo en cada alumno formado bajo sus enseñanzas y en el reconocimiento sincero de una comunidad que la recuerda como una maestra dedicada, humana y ejemplar.
Reseña histórica: Antonio Pestana
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