Rafael Sebastián Castillo Seijas
En cada pueblo existen figuras que, más allá de su oficio, se convierten en parte esencial de la memoria colectiva. Son personas que, con trabajo constante, cercanía y sencillez, logran ganarse el cariño de generaciones enteras. En el ámbito comercial de Las Tejerías, ese nombre tiene rostro propio: Sebastián, símbolo de esfuerzo, tradición y servicio.
Rafael Sebastián Castillo Seijas nació el 20 de enero de 1945 en Altagracia de la Montaña, estado Miranda. Realizó sus primeros años de estudio en la escuela “El Recreo”. Hijo de Honoria Seijas y Rafael María Castillo, fue criado por sus tíos y padrinos, Rafael Julián Seijas y Carmen Castillo, quienes influyeron de manera decisiva en su formación personal y laboral.
Más adelante se trasladó a San Mateo, estado Aragua, donde cursó el cuarto grado en el Grupo Escolar Antonio Ricaurte. En febrero de 1958, pocos días después de la caída del gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, se establece junto a su familia en Las Tejerías, municipio Santos Michelena, donde fijaría residencia definitiva.
En esta localidad culminó su educación primaria en el Grupo Escolar Jacob Pérez Carvallo y obtuvo el título de Contabilidad en el Instituto Municipal “Aníbal Castillo”. Sin embargo, su verdadera vocación se forjó en el comercio.
Desde muy joven comenzó a trabajar con su tío y padrino en la bodega “La Central”, llamada así por su ubicación en la zona central de Las Tejerías. Este establecimiento tuvo su origen a principios de la década de 1950 en una antigua casa de paredes de bahareque, techo de caña amarga y tejas, situada en la esquina de la calle Miranda con calle Bermúdez, justo donde funcionaba la tienda del “negro Ale” y donde actualmente opera un bazar. El inmueble era propiedad del señor Isaac Ale, quien lo alquiló al señor Antonio Fuentes para la instalación de la bodega.
En el año 1957, la bodega pasó a manos de Rafael Julián Seijas, tío y padrino de Sebastián, quien asumió su conducción y la consolidó como uno de los negocios más prósperos y mejor surtidos de Las Tejerías para la época.
En 1967, debido a problemas de salud y dificultades económicas, el señor Julián Seijas no pudo continuar al frente del negocio, sumado a la intención de los propietarios de remodelar el inmueble. Ante esta situación, sus dos colaboradores, Dámaso Montilla y su sobrino Sebastián, decidieron continuar la actividad comercial trasladando la bodega a otro local en la calle Bermúdez. Con escasos recursos y apoyados principalmente en el crédito de los proveedores, iniciaron una nueva etapa llena de retos.
Tras el fallecimiento de su socio, Dámaso Montilla, en 1975, Sebastián quedó como único propietario del negocio, asumiendo completamente su dirección y consolidando su esfuerzo con el paso de los años.
En 1983, trasladó la bodega a un local acondicionado en su propia residencia, ubicada en la calle 19 de Abril, donde continuó funcionando bajo el nombre de “La Central”, manteniendo viva la tradición que había comenzado décadas atrás.
Sebastián alcanzó gran popularidad entre los habitantes de Las Tejerías, no solo por su negocio, sino por su trato cercano y su presencia constante en la vida diaria del pueblo. Era común escuchar la expresión: “vamos para donde Sebastián”, reflejo del vínculo construido con la comunidad.
En reconocimiento a su trayectoria, el 4 de noviembre de 2001 fue declarado Hijo Ilustre Adoptivo de Las Tejerías por el entonces alcalde del municipio Santos Michelena, Reinaldo Lorca.
Rafael Sebastián Castillo Seijas falleció el 5 de septiembre de 2025, dejando un legado que trasciende lo comercial para convertirse en parte fundamental de la memoria histórica del pueblo.
Más allá del paso del tiempo, su nombre sigue vivo en cada recuerdo, en cada historia compartida y en la identidad misma de Las Tejerías.
Porque hay hombres que levantan negocios…
y otros, como Sebastián, que construyen historia.
Reseña histórica: Antonio Pestana
www.lapuertadearagua.com
Fotografía de Sebastián en el interior de la bodega “La Central”, cuando estaba ubicada en la calle Miranda.
Fotografía cortesía de Sebastián
4 de octubre de 1967.
Parte exterior de la antigua Bodega «La Central», justo donde está el aviso de PesiCola.
Fotografía: Demetrio Tovar.






