La Urbanización Valles de Tejerías es un espacio nacido del impulso industrial y del arraigo humano que marcó el desarrollo de Las Tejerías a mediados del siglo XX. Concebida como una zona residencial cercana a los principales centros de trabajo, se ha consolidado con el paso de los años como una comunidad de historia, convivencia y sentido de pertenencia.
Reseña histórica de la urbanización Valles de Tejerías
La historia de los pueblos, caseríos, barrios, urbanizaciones y ciudades constituye un testimonio vivo de su devenir en el tiempo. En ella se reflejan las decisiones, esfuerzos y aspiraciones de quienes, en distintos momentos, apostaron por un territorio para convertirlo en su hogar. Cada espacio habitado es, en esencia, el resultado de voluntades humanas que han obrado en beneficio o perjuicio del lugar donde se asentaron.
Estas consideraciones encuentran pleno sustento en la iniciativa que, a finales de la década de 1950, tuvo un visionario emprendedor: don Luis Rodríguez Osio, presidente de la Compañía Anónima Valles de Tejerías y propietario de extensos terrenos pertenecientes a una hacienda dedicada tradicionalmente al cultivo de caña de azúcar. Con una mirada orientada al progreso, decidió transformar dichos predios en una zona industrial, dando inicio a un importante auge productivo en Las Tejerías, reconocida como la puerta de entrada del estado Aragua.
En estos valles comenzaron a instalarse diversas empresas de relevancia nacional, entre ellas Tejerías Textil (Tejetex), posteriormente conocida como Tejidos Aragua; Viposa; Vidosa; Incovad; Mack de Venezuela; Zaid; Wayandotte; Standard Fusión; Inveca, entre otras, algunas de las cuales hoy se pierden en la memoria colectiva, pero que fueron fundamentales en el impulso económico de la localidad.
Ante este crecimiento industrial, don Luis Rodríguez Osio comprendió que la llegada de nuevas fuentes de empleo traería consigo un aumento de población, conformado por personas deseosas de establecer su residencia cerca de sus lugares de trabajo. Fue así como decidió destinar parte de los terrenos de la misma hacienda a la construcción de una zona residencial, aprovechando la participación de la Compañía Viviendas Populares, S.A. (VIPOSA), empresa dedicada a la edificación de viviendas a bajo costo y perteneciente al Grupo Mendoza, accionista de la Compañía Valles de Tejerías. De esta manera se levantaron las primeras viviendas y se dio origen a la Urbanización Valles de Tejerías.
A lo largo del tiempo, la urbanización ha sido conocida por distintos nombres, como Urbanización Industrial, Urbanización Mendoza o simplemente Valles de Tejerías. Más allá de las denominaciones, lo verdaderamente significativo es el arraigo de quienes la habitan y el sentido de pertenencia que se ha consolidado con los años.
Se recuerda que las primeras familias, aproximadamente una veintena, fueron las Niebla, Caraballo, Soárez, Canchica, Silva, Cuarta, Guarepe, Pérez Barreto, Perera, Pereira, López, Ávila, Torrealba, García, entre muchas otras que forman parte de la memoria histórica del lugar.
Con el transcurso de las décadas, la urbanización ha experimentado un crecimiento sostenido. En la actualidad, cerca de ochenta (80) familias, provenientes de distintas latitudes, conforman su población. Son vecinos que, entre alegrías y dificultades, han construido la vida comunitaria en este espacio compartido, fortaleciendo los lazos de convivencia y amistad.
Hoy, la Urbanización Valles de Tejerías representa mucho más que un conjunto de viviendas: es un testimonio del desarrollo industrial y humano de Las Tejerías, un lugar donde la historia, el trabajo y la convivencia se entrelazan. A pesar de las necesidades y desafíos, quienes la habitan reconocen en este pedazo de tierra un verdadero hogar, forjado por el esfuerzo colectivo y la memoria de generaciones.
Reseña histórica: Antonio Pestana
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Centro Comercial Las Industrias,
Urbanización Valles de Tejerías.
Fotografía: Antonio Pestana, 08/02/2026









