Regulo Alberto Fernández Olivieri, clarinetista nacido en Caracas y formado musicalmente en Las Tejerías

Regulo Alberto Fernández Olivieri: un clarinete nacido en Caracas y forjado en Las Tejerías

Regulo Alberto Fernández Olivieri representa a esa generación de músicos cuya vida se entrelaza con la historia cultural de un pueblo. Aunque nació en Caracas, fueron las calles de Las Tejerías las que moldearon su vocación, su disciplina y su identidad artística, hasta convertirlo en uno de los referentes musicales más destacados del estado Aragua.

Nació el 30 de abril de 1943 en la parroquia La Candelaria, en Caracas, hijo de Regulo Fernández Romero y Elba Olivieri Palacios. En 1948, con apenas cinco años de edad, su familia se trasladó a Las Tejerías, estableciéndose inicialmente en la calle Bermúdez y posteriormente en la comunidad de Los Cachos, donde creció junto a sus hermanos: Ventura, Roberto, Regulo, Zaida, Ricardo, Luís y Fernando.

Sus primeras letras las aprendió con la maestra Encarnación de Nieves, figura muy recordada en la comunidad. Realizó sus estudios primarios en la Escuela Rafael María Carabaño y los culminó en el Grupo Escolar Jacob Pérez Carballo. Desde muy joven mostró inclinación por la música, lo que lo llevó a ingresar en la Escuela de Músicos Militares de La Victoria, donde se formó profesionalmente.

Sus inicios musicales estuvieron ligados al ámbito militar, destacándose en la banda marcial del Grupo de Artillería Ayacucho N°1 durante tres años. Posteriormente hizo una pausa en su carrera para trabajar durante un año en la bodega “San Antonio”, propiedad de su padre, ubicada junto a la escuela de la maestra Encarnación de Nieves, devota del santo que dio nombre al establecimiento.

Retomando su vocación, ingresó nuevamente al ámbito musical como clarinetista en la Academia Militar, y más adelante amplió su experiencia participando en orquestas de música popular. En 1970 se integró a la orquesta “Los Jets”, en las Fuerzas Aéreas de Maracay.

En 1972 contrajo matrimonio con Carmen Yánez, estableciéndose en la ciudad de Maracay, donde formó su familia con sus hijos: Regulo Alberto, Oliver Ernesto y Carol Teresa. Ese mismo año ingresó como segundo clarinetista en la Banda Sinfónica del Estado Aragua. Con el paso del tiempo, su talento y dedicación lo llevaron a ocupar los cargos de primer clarinetista, subdirector y finalmente director de la institución.

Paralelamente, desarrolló una activa carrera en agrupaciones populares, participando en orquestas como La Inmensa, La Tremenda, la Gran Orquesta de Cheo y Memo y la Banda Show Panamá, demostrando su versatilidad musical.

En 1998, tras su jubilación como director de la Banda Sinfónica del Estado Aragua, continuó su labor formativa como profesor en la Escuela de Músicos Militares de La Victoria y en la Asociación Civil “Aragua Creciendo con sus Niños” (Casa del Niño Trabajador), donde no solo impartió clases, sino que también fundó una banda musical, manteniéndose activo hasta el año 2009, cuando el programa fue cerrado.

Regulo Alberto Fernández Olivieri falleció el 18 de julio de 2016, pero su música no se detuvo con su partida. Quedó sembrada en cada alumno, en cada escenario recorrido y en la memoria viva de quienes lo escucharon y aprendieron de él.

Su vida fue constancia, disciplina y amor por el arte. Y como ocurre con los verdaderos músicos, su legado no se apaga… sigue sonando en el tiempo, como un clarinete que nunca deja de respirar en el alma de su pueblo.

Reseña histórica: Antonio Pestana
www.lapuertadearagua.com

Regulo Fernández interpretando saxofón junto a La Gran Orquesta de Cheo y Memo en una presentación musical.

Regulo Fernández tocando el saxofón con La Gran Orquesta de Cheo y Memo.

Regulo Fernández dando clases de música a niños en la Asociación Civil “Aragua Creciendo con sus Niños”, Casa del Niño Trabajador.

Regulo Fernández impartiendo clases a los niños de la Asociación Civil “Aragua Creciendo con sus Niños” (Casa del Niño Trabajador).